Envejecimiento de la madera

Muchos de los elementos del pesebre como puertas, vigas, alfardas entrepaños, mesas, ruecas, telares, cajoneras, baúles, bancas, etc., están hechos de madera. La principal característica que ella debe tener a simple vista es su aspecto rústico y envejecido.
¿Por qué este aspecto?, recordemos que en la época de Cristo no existían máquinas que dieran los cortes precisos y angulares con que conocemos las maderas de hoy, además de sus superficies totalmente lisas.

Otra anotación importante: no abusemos de la madera en nuestros montajes, esto teniendo en cuenta que esa región no fue, ni es rica en maderas. Al contrario, este elemento es escaso en la zona.

Teniendo en cuenta lo anterior, le haremos el proceso a dos elementos: una puerta y una viga. Los demás elementos descritos anteriormente se trabajan de manera similar. Para ello requerimos de los siguientes materiales:

Un trozo de madera para una puerta y otro para una viga, tinte para madera color caoba oscuro o brea líquida. También se consiguen en los almacenes- de artesanías envejecedores para madera, papel de lija, vinilo blanco, hueso o amarillo muy claro.

Herramientas: Bisturí, gubia (es como un formón acanalado que sirve para hacer hendiduras y muescas en la madera). Si no disponemos de una gubia, podemos utilizar un pedazo de hoja de sierra, pincel delgado No. 2 ó 3 y grueso No. 10 (ver foto 1).

Comencemos entonces con el proceso.

1. Recordando lo del aspecto rústico, iniciemos quitándole a la madera los ángulos rectos con que ella viene, para eliminarle ese aspecto de maquinado. En unas partes profundizaremos más y en otras menos para que no nos quede parejo.

En la viga, tengamos especial atención en las puntas, dándoles una forma como en astillas. Igual procedimiento con los bordes superior e inferior de la puerta.

2. Con los elementos en este estado, iniciemos el acanalado de la madera.

Las puertas por su ancho, no están hechas con un sólo tablón, sino con varios tablones unidos. Antes de iniciar el acanalado de la puerta, un poco más hagamos dos o tres hendiduras en la puerta, un poco más profundas pero teniendo cuidado de no partir la tablita, en sentido vertical, para imitar los tres o cuatro tablones con que está fabricada la puerta. Dos hendiduras nos dan tres tablones, Tres hendiduras nos dan cuatro tablones. No hagamos muchas hendiduras para que la puerta no nos de un aspecto como da tablilla.

Procedamos entonces a realizar el acanalado de las superficies a trabajar, en sentido vertical y ligeramente curvo. En la madera se presentan a veces "nudos". Si vamos a imitar un nudo, hacemos una hendidura pequeña puntual y al llegar con el acanalado a ella, la vamos rodeando para darle el aspecto de nudo.

Al acanalado de cada uno de los tablones de nuestra puerta tratemos de darle un aspecto diferente para acentuar aún más que está hecha con varios tablones. Cuidemos en este punto de no darle aspecto a los diferentes tablones como de "espina de pescado".

3. Una vez acanalados nuestra puerta y viga; pasamos suavemente papel de lija para limar asperezas y bordes angulosos. Si nos excedemos en el lijado, perderemos mucho el acanalado. Terminamos este paso, limpiando el polvillo de madera de cada una de nuestras piezas (ver foto 2).

4. Con el pincel delgado pintamos los elementos con el tinte para madera o la brea líquida. Entre más diluida esté más claro será el color, y cuando está más concentrado nos quedará más oscuro.
Para acentuar la profundidad del acanalado, podemos iniciar pintando con el tinte más oscuro. Luego damos una lijada para retirar. el color oscuro de la superficie y limpiamos; Luego con el tinte más diluido, damos una nueva capa de pintura. Esta diferencia en las tonalidades, oscuro en el fondo y un poco más claro en la superficie nos da el efecto volumétrico buscado.

5. Con nuestras piezas en este estado, pasamos suave y muy superficialmente, un papel de lija de grano un poco, más grueso. Esto para quitar un poquito de pintura en la superficie y darle como un aspecto de "luz", Cuando la luz da en una pieza cuya superficie no es regular, ésta se refleja en las partes más altas Y no llega a las partes más profundas, acentuando el volumen. Este es el aspecto que buscamos (ver foto 3).

6. Finalmente, tomamos el pincel grueso y humedecemos su punta en el vinilo blanco hueso . En un pedazo de papel periódico, un plástico u otro elemento que podamos desechar, retiramos totalmente el exceso de vinilo que quedó en el pincel. Luego pasamos suave y rápidamente el pincel sobre nuestras piezas para iluminar aún más las partes altas de nuestra puerta y viga. Este proceso comúnmente se conoce como "pincelada seca".

Para resaltar más el aspecto de la puerta, podemos repetir el procedimiento con dos pequeños listones proporcionales al tamaño de la misma. Dividimos imaginariamente la puerta en tres partes en el sentido vertical. Los listoncitos los pegaremos a la puerta uno un poco más arriba del tercio superior y en otro un poco más abajo del tercio inferior. (ver foto 4).

JOHN JAIRO ACOSTA HURTADO