Consideraciones al construir nuestro pesebre



El montaje de un Pesebre, o de un diorama, supone la conjunción de dos elementos fundamentales: las figuras y la escenografía.

En el primer caso son los escultores que, con mimo y maestría, van dando vida a todos los personajes que después poblarán el universo del Pesebre.

En el segundo caso; la escenografía de los Pesebres y dioramas hace referencia a los terrenos, construcciones, ambientación y demás, y es acá donde con mayor esmero y dedicación, participan los aficionados Pesebristas.

La conjunción de figuras y escenario es una difícil técnica que requiere de una minuciosa elaboración. Lo difícil es conjuntar las figuras con la creación de un escenario a escala, capaz de lograr un equilibrio y de simular un tiempo y un espacio.

Montar un Pesebre es una fuente de energía positiva y de creatividad, además de un auténtico y entrañable modo de hacer ambiente de familia en los hogares.

Consideraciones previas:

1 Antes de ponerse al trabajo determine el lugar dónde lo va a colocar.

La medida (altura, anchura y profundidad) y el estilo de su Pesebre. Tenga disponibles las herramientas y el material.  
Sólo tomando medidas se puede emprender un proyecto exacto; pues luego uno se puede encontrar con sorpresas desagradables.
Para fijar el lugar de colocación nos debería guiar el pensamiento siguiente:
"El pesebre es un objeto sagrado que en una familia cristiana debería estar, durante el Adviento y la Navidad, en el centro de la vida familiar" .
Dé entonces a su Pesebre el sitio de honor entre ustedes. Cuanto más acertada sea la ubicación del Pesebre más íntima será su relación y la de su familia con el Nacimiento.
La altura de la base del conjunto conviene situarla a unos 130 centímetros del suelo, con ello la aproximamos a la altura de la vista del espectador y podemos conseguir un mejor efecto de perspectiva.

2 Decídase por un tamaño y estilo de figuras.

Tenga en cuenta la variedad de escenas y figuras de la serie elegida.
Si reduce tamaño disminuirá la vistosidad de las figuras,  si lo aumenta el desembolso económico será mayor.

3 Realice un boceto lo mÀs preciso posible de lo que será su Pesebre.

Es conveniente realizar un dibujo y escribir unas líneas de la idea que llevamos para realizar nuestro Pesebre. Deberán de figurar en el mismo donde estarán situados todos los elementos importantes que lo integren: nacimiento, ríos, casas, montañas, figuras, escenas, vegetación, pastores, edificios, etc...

4 Inspírese en pesebres que pueda contemplar bien al natural o bien a través de fotos.

Es importante lograr una acertada vista global del trabajo planteado.
Para ello busque una correcta coherencia entre una escena y la otra (esto en los pesebres abiertos) y trate de ser muy objetivo en el mensaje que quiere transmitir (esto en especial en los dioramas); en el primer caso, en enfóquese en tratar de traer al espectador una zona bien definida en todo su contexto, (edificaciones, terreno, ambientación, manejo de figuras, iluminación tanto general como puntual, etc.); para el segundo caso, se sugiere enfocarse en solo una o dos escenas conjuntas, pero recuerde que solo una de ellas es la que deberá llevarse los honores; está deberá tener el mayor peso visual. Para logra esto puede recurrir a las figuras que utilice o quizás a la iluminación que utilice para ellas.
Cualquiera de los dos opciones que utilice deben ser tratadas de tal manera que a través de fotografías pueda sentirse la misma sensación que al natural.
Existen en el mercado algunas revistas que están incursionando en el tema del Pesebre y sino, el Internet tiene un gran volumen de información, con multitud de fotos, técnicas y trucos.

5 Las medidas deben guardar la correcta proporción: utensilios, construcciones, paisajes, etc...

En conjunción con las figuras todos los elementos de su Pesebre deben guardar una determinada escala.
Conviene dejar cierta separación entre las montañas más lejanas y el Telón o celaje, da mayor sensación de inmensidad del cielo y de lejanía. También es conveniente aportar un desnivel más o menos acentuado a su Pesebre. Hay que intentar que el paisaje no resulte excesivamente plano.

6 Lo que se encuentre más atrás, debe ser más pequeño que los correspondientes objetos en primer plano.

Las casas y figuras deben ser más pequeñas cuanto más atrás las coloquemos.  Hemos de tener en cuenta la perspectiva y, que los colores del fondo, tanto de figuras como de casas y musgos sean menos llamativos, más pardos o grises. Las casas, que deben guardar proporción con las figuras deberán también ceñirse a esta regla de tamaño, más pequeñas y más sencillas cuanto más lejos las hayamos colocado.

7 Lo vulgar debe intentar evitarse.

No todas las figuras de plástico o de yeso, que se encuentran en el mercado son especialmente recomendables debido a su estética y acabado.
Si lo que precisa son figuras irrompibles y que puedan adaptarse de una manera acorde con el Pesebre, le recomendamos las figuras en durexina y resina "Landi" o “Fontanini” de las que dispone nuestro mercado, aunque hemos de recordarles que deben ser encargadas con antelación en las tiendas que las distribuyen.  
Con estas consideraciones usted puede darse cuenta de la importancia que tiene crear una armonía entre el Pesebre y las figuras. Esta armonía determina, en último término, la impresión artística que produce el Pesebre terminado.
En todo caso, hay que decir: "un belén sólo está terminado y tiene fuerza expresiva cuando cuenta con las figuras adecuadas".

La primera separata titulada "Claves para construir nuestro Pesebre" hace parte del artículo publicado por el señor Juan José Vicent de artepesebre.com de la ciudad de Valencia-España. A Él nuestro sincero Agradecimiento.