Principios

GENEROSIDAD:
El amor que nos comunica el pesebre lo traducimos en actos de servicio desinteresado; apreciando lo que poseemos, damos siempre con alegría.

HUMILDAD:
Toda nuestra capacidad y nuestras cualidades están al servicio de los demás sin espera de reconocimiento.

LABORIOSIDAD:
El amor por el pesebre nos compromete a trabajar con ahínco en la construcción del mismo. Un trabajo disciplinado y amoroso nos lleva a tener una técnica excelente.